Hace una semana, en un taller de la universidad, pasaron una escena de la película “La última cena”. Son cinco jóvenes universitarios, con el liberalismo revoloteando en sus cabezas. Tienen la incesante costumbre de discutir, de lo que sea, pero discuten, argumentan sin parar. Están en plena sobremesa, y una que otra copa de vino. El más bohemio lanza la pregunta hipotética, que más o menos va así:
Supongamos que existe la fantástica máquina del tiempo. Austria, 1909. Estás sentado en una taberna, tomando una copa de ginebra. Y en eso, a tu costado se sienta un joven llamado Adolf, sin un testículo. Empiezan a charlar, y a medida que avanza la conversación, te das cuenta de que es nada menos que Adolf Hitler. Pintor frustrado, aún no ha hecho nada, no ha matado a nadie. Sabes lo que hará ¿Qué harías? ¿Lo matarías?
Desde que tuve conocimiento de los crímenes de genocidio cometidos en el holocausto, detesté a la cabeza que ideó el plan de purificación de la raza aria. Soy (muy) sensible al dolor humano, a la injusticia relativa y la crueldad. Por ello, cuando llegó el momento de discutir con los otros la pregunta dije automáticamente: La respuesta es obvia. SÍ lo mataría. Es más, la discusión aquí no tendría que ser si lo matamos o no. La cuestión sería cómo matarlo. Todos estaban de acuerdo, y claro, sería ilógico rechazar la posibilidad, la oportunidad de evitar aquella masacre sistemática. La indignación está generalizada, lo matamos. Veneno en la ginebra cuando se vaya al baño.Punto.
Y luego, llega un agudo comentario: Nada, nada te asegura que vamos a evitar esas muertes si lo matamos. No sabemos si el mundo va a ser un lugar mejor ahora si lo matamos. A la duda le llegó el turno: todos empezamos a cuestionarnos entre todos.
Que si no fue él, podría haber sido otro.
Otro maldito nazi.
Ese otro hubiera matado más, o menos¿?
Y si era menos¿?
Y si era menos¿?
que el espíritu de
resentimiento, ira, revancha y otros demonios
eran de esperarse, el odio iba a estallar sí o sí.
Pero con la 2da GM empezó la guerra nuclear,
no lo olviden.
no lo olviden.
Pero también hubo cosas buenas,
como la creación de la ONU.
Como aprender de los errores: Miren lo que sacaron de la indemnización de la 1era GM.
Creo que podríamos hablar con él,
aprovechar que es joven aún.
aprovechar que es joven aún.
Convencerlo, cargarlo de humanidad.
Nos volvemos sus patas patas!
Nos volvemos sus patas patas!
Pero él ya era así, venía con esa ideología desde chico.
Sería muy difícil cambiarle la cabeza.
El pintaba, pero lo rechazaron en la academia.
Y si lo animamos a que siga pintando¿?
Sería feliz, y listo, salvamos a medio mundo.
Lo mandamos a París! Sería todo bohemio, con su gorrita!
...hasta podría volverse gay, jaja!
Sería muy difícil cambiarle la cabeza.
El pintaba, pero lo rechazaron en la academia.
Y si lo animamos a que siga pintando¿?
Sería feliz, y listo, salvamos a medio mundo.
Lo mandamos a París! Sería todo bohemio, con su gorrita!
...hasta podría volverse gay, jaja!
Y si cuando tratamos de convencerlo,
SE NOS VOLTEA : nos vuelve nazis. Ay no!
SE NOS VOLTEA : nos vuelve nazis. Ay no!
Eso ya depende de cada uno.
O sino, nos conseguimos uno de esos aparatos
de las películas de acción que nos avise:
ABANDONAR MISION, con una lucecita roja!
O sino, nos conseguimos uno de esos aparatos
de las películas de acción que nos avise:
ABANDONAR MISION, con una lucecita roja!
O ponte: que seas mujer, y se enamore de ti. O viceversa!
Bueno, también podría pasar con los hombres, eh!
No podemos matarlo.
No, por derechos humanos y eso.
Es cuestión de probabilidades, y si no lo convencemos¿?
Es difícil, probablemente
NO LO CONVENCERÍAMOS NUNCA.
Y no podemos matarlo. Cambiaríamos toda la historia, todo el mundo, lo que tenemos.
Y si es peor¿?
No, por derechos humanos y eso.
Es cuestión de probabilidades, y si no lo convencemos¿?
Es difícil, probablemente
NO LO CONVENCERÍAMOS NUNCA.
Y no podemos matarlo. Cambiaríamos toda la historia, todo el mundo, lo que tenemos.
Y si es peor¿?
Saben qué¿? Le mandamos un pasaje a Perú.
Ponte que arme su guerra acá, y en vez del aguila, UN CÓNDOR, jaja!
No nada, si tiene la cabeza malograda,
hasta hace acá un genocidio con los indígenas.
No nada, si tiene la cabeza malograda,
hasta hace acá un genocidio con los indígenas.
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Terminó la discusión con el joven Adolfito ileso, sus derechos humanos respetados y la risa nos recordó que era tan solo una pregunta hipotética, no nos pongamos tan serios, por favor. Me sorprendió ver que en ningún grupo se decidió matarlo. Bueno, matarlo de arranque, uno dijo que trataría de convencerlo primero, y si no resultaba...Acabó la clase, y, sin embargo, yo aún no sabía si matar o no a Hitler. Planteé la pregunta a amigos: nadie quería matarlo. Es que acaso no se atreven¿? O yo estoy no correcta¿? Mi mamá me dijo: Yo no lo mato: le digo a alguien para que lo mate. El clásico no, pero sí (o al revés) que hace a medias.
La desazón, amargura, ira pintan mi rostro cuando leo sobre los métodos de eliminación judía, sobre la miserable vida de los refugiados. Cuando veo las imágenes, las fotos de gente que no es gente, sino huesos unidos. Cuando su rostro y todo sus ser grita desesperanza. Cuando escucho cada uno de los disparos en las películas que hablan sobre esta inhumnidad. Cuando siento la misma maldita impotencia que siente el pianista Szpilman cuando tira con desesperación de las piernas de un niño que ha cavado un hueco bajo un muro para conseguir comida que le pasan del otro lado y que en vez de eso, está siendo salvajemente golpeado de este mismo otro lado por un oficial nazi. Cuando Szpilman logra rescatarlo, la criatura está muerta. No lo soporto, no puedo concebirlo. Matar o no matar.
"NO,yo no lo mataría, por una cuestión de principios. Si lo mato, me estaría igualando a él."
Esa fue la resuelta respuesta de mi papá. Y me ayudó a encontrar la mía, y creo que es porque me encontré a mí, a mis raíces, al entorno/cultura que me formó. Encontré mi piso. Creo que Hitler fue un hombre no hombre, un humano deshumanizado. No fue solo su culpa, pero la tuvo. Quizá le tengo una compasión, muy poca, y es que yo también soy una artista frustrada. Pero matar, ¿matar, como él? No, porque si lo mato él, destrozo mi humanidad y me destruyo completamente. Es decir, me mato. Como los típicos crímenes que leo en los kioscos mientras espero la combi: LOS MATA Y LUEGO SE SUICIDA. No, gracias, yo soy humana. A veces, y supongo que le ha de pasar a mucha gente, lo único que soy es un ser emocional que siente y se horroriza con razón. Y luego recuerdo, respiro y pienso. No soy animal, no puedo ser un monstruo. Y no puedo olvidar el amor por la vida.
Chola lo agarrabas de 15 a 18 años y lo llevabas al retiro EJE ;)
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